
Introducción: Las mujeres tienen un importante trabajo que desempeñar a favor de la humanidad sufriente. Como Cristo, pueden dedicarse al ministerio de la salud, como médicas especialmente tratando a otras mujeres. El Señor espera que ellas ocupen posiciones de responsabilidad en la obra médico misionera y alcancen victorias decisivas a favor del pueblo de Dios.
1. En los tiempos bíblicos las mujeres cuidaban a las mujeres. No era permitido a los hombres atender partos y otras enfermedades propias del sexo femenino. ¿Qué posición toma Elena de White respecto a este tema?
2. Hoy en día la práctica de las mujeres, inclusive las cristianas, es consultar a médicos obstetras y ginecólogos, y es tan común que no haya impedimento o restricción en relación a eso. En este capítulo, ¿Elena de White está sólo aconsejando a las mujeres a consultar a médicas, o ella discute un principio? Justifique su respuesta.
3. ¿Qué argumentos presentados por la autora se oponen a la práctica de las mujeres de consultar a hombres médicos?
4. ¿Es posible considerar tales argumentos en pleno siglo XXI? Justifique su respuesta.
5. Al invitar a las doctoras Bourdeau y Julia a integrar el cuerpo de médicos de los Sanatorios de Washington y Loma Linda, ¿en qué posición se coloca la Sra. de White?
"En tiempos antiguos, el Señor realizó maravillas mediante mujeres consagradas que unieron sus esfuerzos con aquellos hombres que habían sido llamados a ser los representantes de Dios. Hubo mujeres que ganaron grandes y decisivas victorias. Más de una vez en tiempo de crisis, fueron colocadas en posiciones importantes que permitieron salvar muchas vidas" Hijas de Dios, p. 71